
Producción española dirigida por José Díaz Morales
Poema de la guerra con todos sus horrores y dolores.
La guerra es consecuencia de la ambición, pero el amor y el dolor hacen descubrir el corazón a esos hombres sin sentimientos, y tras la psicosis de la guerra y la ruina de la postguerra llega el arrepentimiento.
Se ha firmado el armisticio y en pocas horas un país (supuesto Alemania pero no expresamente nombrada) será controlado por los vencedores (cuyas nacionalidades no resultan específicamente precisadas sino que se usan las palabras "fuerzas del oeste y de este"). El comandante en jefe vencido dice al firmar el armisiticio: “Al fin, paz”; el vencedor contesta:” Diga Usted, derrota definitiva”.
Raúl Storni (Rafael Durán), un civil, entra en casa y declara a su madre: “La guerra, no está mal, si se sabe aprovechar las oportunidades…Tengo divisas en bancos extranjeros y…” Pero las últimas bombas del conflicto caen sobre la capital y provocan entre muchas más, la muerte de la madre de Raúl. Él puede salir vivo de los escombros pero ha perdido la memoria. Sólo tiene como recuerdo de su vida pasada una estatuilla, ahora sin cabeza, de la victoria de Samotracia. Al rescatar una pequeña mientras que los tanques entran en la ciudad (escena con la muñeca aplastada por las orugas de los tanques) conoce a Elena (Emilia Guiú) , una compatriota soldada. Ella les lleva a un hospital instalado en una iglesia y dirigido por un comandante médico (Pepe Nieto) de las “fuerzas del oeste”. El médico no cree a Raúl Storni cuando le dice que ya no sabe quién es, y que ha perdido la memoria. Para terminar los trámites, sale del despacho con el nombre de Juan Vencido. En las salas de los enfermos hay en particular un soldado vencido, ahora sin piernas (Raúl Cancio), que sin embargo, canta y tiene un optimismo increíble. Pero el comandante anuncia muy pronto que ahora las fuerzas del este van a tomar posesión del hospital. Todo el mundo aterrorizado empieza a huir pero ya los soldados están al portal del edificio. Su oficial ordena que se vayan los civiles y en particular la vieja mamá de un soldado joven. Lo que provoca protesta, agitación y por fin el oficial mata con su pistola a la mujer. Elena, Raúl y la pequeña (Morirá desdichadamente más tarde) pueden escaparse y encontrarse con Pedro, un soldado joven, hermano de Elena. Le acompaña Federico (Alfredo Mayo), también soldado vencido pero muy aguerrido que acaba de robar un camión. Deciden dirigir hacia la frontera para salir del país ahora dirigido por las fuerzas extranjeras del este (que parecen mucho a las soviéticas pero no se usa la palabra). Más tarde les falta gasolina y se paran cerca de una iglesia donde Raúl y Elena entran y piden al sacerdote que les case pero contesta que con el caso particular de un hombre sin memoria que tiene quizás enlaces anteriores, hay que esperar que se aclare el asunto. Sin embargo, delante del Cristo, establecen ambos un compromiso matrimonial. En el mismo tiempo Federico y Pedro se han acercado de una patrulla de las fuerzas orientales que descansa en una casa abandonada por sus propietarios. Se le roban un tanque de gasolina, pero los soldados les persiguen y llegan a la iglesia. Los cuatro amigos pueden otra vez escaparse mientras que los soldados matan al presbiterio. Entonces el grupo decide que Federico se vaya con Elena mientras que Pedro y Juan/Raúl van a hacer una diversión y llamar la atención a los soldados por otro lado. Se dan una cita en un puerto donde esperan encontrar un buque de carga para salir del país. Pedro y Juan se encuentran presos. Ocurre un proceso (Tribunal militar con detrás de los jueces que tienen uniformes vagamente soviéticos, un mapa grande de Europa con las letras “URS.” que se extienden sobre casi la mitad de la pared; y Pedro dice que se considera como un soldado inocente que sirvió a su patria, que sólo es un soldado derrotado nada más). Después de la sentencia los militares les llevan con un vehículo hacia un lugar desconocido. Durante el viaje, consiguen escaparse pero los soldados les persiguen y les dejan muertos en un campo, en las ruinas de edificios totalmente destruidos por la guerra. Pero otra vez Juan/Raúl sobrevive con sólo una herida, y al salir de su síncopa, se le viene de nuevo la memoria de su vida anterior. Raúl puede llegar hasta el puerto y entra en una taberna donde ya están Federico y Elena. Ella habla con Federico y evoca casi soñando un país de paz (corta escena con mar, velero, y muelle) d pero Raúl no les ve. De toda manera ya no se acuerda de su periodo de vida “Juan Vencido”.Y sale de la taberna. Casi sin dinero da, sin embargo, una propina a una viejecita muy pobre perteneciendo al bando de la victoria pero que tiene que pedir limosna para vivir y entonces Raúl habla de “paz despreciable”.
Elena ( Emilia Guiú ) & Federico (Alfredo Mayo) esperan a Juan Vencido (Rafael Durán) | Federico (Alfredo Mayo) trata de convencer a Raúl Storni antiguamenteR Juan Vencido (Rafael Durán) | Elena (Emilia Guiú ) encontrará la felicidad con Raúl gracias a Federico ( Alfredo Mayo ) |
En la segunda parte de la película, encontramos a Raúl Storni, un hombre de negocios muy rico. Su precepto es “hacer fuerte con el arma del siglos: el dinero siempre, el dinero". Entonces vende armas, cereales, petróleo, especula en la Bolsa. Pero a pesar de su éxito, se encuentra siempre amenazado por un hombre (interpretado por José María Lado) que le hacer chantaje. En efecto le ha ayudado a salir de su país nativo y le ha permitido instalarse en un nuevo pero, no sin obligaciones de negocios “sucios”. Lo acosa en particular una noche, cuando Raúl está en un cabaret con su novia del momento (María Rosa Salgado). Durante la escena, se puede suponer que el lugar donde se refugió Raúl es Suiza porque en el soporte del micrófono de la cantante (Ana María González) se lee “Radio Suisse”.
Pero Elena consigue hablar con Raúl en su inmenso despacho de hombre de negocio. Trata de decirle que antes eran casi novios pero Raúl no lo admite. Más tarde interviene Federico que tampoco puede hacerle recuperar la memoria. Raúl piensa que Federico quiere a Elena, única explicación de su intervención. Pero Federico no contesta a su pregunta directa, aunque se entiende que quiere a Elena.
Sin calificar.
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